Provincia de Lesotho
Desde 1908
Vivencia del Carisma
Las cuatro columnas de la vida religiosa: Comunidad, votos, oración y misión han sostenido siempre nuestra vida como Hermanas de la Santa Cruz. La educación y la atención de enfermos son, desde 1908, el legado de nuestras hermanas pioneras. El servicio a los marginados, levantando el nivel de vida, ha sido y permanece nuestra prioridad.
Hoy día interpretamos y entendemos la necesidad de educación en un sentido más amplio y podemos responder de diferentes maneras a las necesidades del tiempo y al Mensaje del Capítulo General 2007, es decir con:
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Educación integral, promoción, protección y respeto por la vida son los fundamentos de la educación en nuestros centros pre-escolares, colegios de enseñanza media, institutos de enseñanza superior, como también en nuestros centros de salud y en el trabajo pastoral. Fuera de lecciones teóricas, los alumnos de nuestras escuelas son equipados con habilidades tales como jardinería, cocina, costura y computación. |
En nuestros centros de salud y en el trabajo pastoral, la sensibilización respecto de SIDA y el cambio de conducta son algunas de nuestras prioridades. En la actualidad el cuidado de huérfanos y niños abusados, Pro-vida y tráfico humano se están convirtiendo en una preocupación muy importante y hemos comenzado a responder a estos desafíos.
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Después del Capítulo General 2007 comenzamos a hacer campaña de conservación del medio ambiente y de concientización respecto de la importancia de plantar árboles alrededor de nuestras comunidades. Con la comunidad local plantamos más de mil árboles, también árboles frutales. |
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Todos los sectores de la comunidad desde los alumnos hasta los policías y aldeanos estaban involucrados. |
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Para atender en forma especial a las viudas, se creó después del Capítulo General 2007 “El Club de viudas”. Las viudas se reúnen regularmente para compartir su vida, especialmente problemas y desafíos que les salen al encuentro. Reciben ayuda espiritual y apoyo mediante consejería y retiros. Planifican cómo mejorar su situación económica, para aliviar su pobreza. De este modo buscamos promover la vida en situaciones límites con nuestro consejo y apoyo en los planes y decisiones tomadas. Se inicia profundiza el espíritu solidario y la vida de oración desde las etapas tempranas de formación religiosa. Mujeres jóvenes aprenden a vivir y rezar como comunidad e individualmente. La provincia ofrece formación continua a todas las Hermanas mediante talleres y retiros organizados.

