Vida Religiosa Apostólica

Nueva forma de Vida Religiosa Apostólica

Vida Religiosa Apostólica

Madre Bernarda se sentía llamada por Dios a vivir una nueva forma de vida religiosa en Suiza, en una época, cuando en su patria, Argovia, se desataba un movimiento fuerte "anticonventos", pues se consideraban peligros públicos para el estado.

Madre Bernarda Heimgartner y sus dos compañeras, se han decidido con claridad por una vida apostólica y se han rehusado aceptar la proposición de Padre Teodosio de ingresar donde las Ursulinas de Lucerna, que constituían una orden de clausura.

Resistencias

El gobierno liberal presentó una fuerte resistencia a la vida religiosa apostólica. También gran parte de la población, especialmente la población rural, deseaba conservar lo antiguo.

Pero las resistencias a una vida apostólica no sólo provenían desde afuera. Un ex-abad benedictino fue asignado como capellán de la Casa Madre en Menzingen. Este no comprendía la vida religiosa apostólica, intentando transformar la nueva fundación en un convento de clausura. Pudo ganarse la simpatía del párroco para sus ideas. Había también varias hermanas que acogieron esta idea.

Religiosas viviendo entre la gente, y no detrás de los muros altos de un convento, eran para muchos coetáneos de Madre Bernarda algo inconcebible. Se las miraba con cierta desconfianza, pues no parecían "monjas".

Varias veces se sospechaba de que las hermanas estaban afiliadas a los jesuitas, orden que estaba prohibida en Suiza.