Textos sobre nuestra espiritualidad
Del texto del Mensaje del Capítulo General 2001
"La sed de Dios y de sentido de la vida son hoy tan fuertes como lo fueron para Madre Bernarda y para su época. Nosotras estamos llamadas a dar una respuesta a este anhelo profundo de la gente. Es en la oración diaria y nuestros espacios de silencio, donde nos encontramos con Dios. En una constante y siempre creciente intimidad, El nos muestra su amor y nos manifiesta el sentido de la vida. Nos esforzamos por respetar en la singularidad de cada hermana, esta dignidad que viene de Dios. Inspiradas por el Evangelio trabajamos por la transformación de la sociedad preparando el Reino de Dios. Nos comprometemos por el desarrollo personal de todos los hombres para que puedan liberar energías para una vida según el Evangelio. Estamos convencidas de que los hechos son más importantes que las palabras. Con Jesús recorremos caminos de sufrimiento, con El participamos en su victoria sobre la muerte (ver Rom 6, 3-5)"
Mensaje del Capítulo General 1989
En medio de nuestras limitaciones y miserias luchamos por la vida. Confesamos que no es la muerte, sino Jesús el Señor, el que reina. Testimoniamos mediante nuestro servicio en nuestras comunidades y en la sociedad en la cual vivimos, que creemos que la esperanza es más fuerte que la desesperanza; que el espíritu de reconciliación vence el odio y la desconfianza, y que el miedo puede ser vencido por la confianza. Este convencimiento nos lleva a ponernos del lado de los pobres, para buscar con ellos caminos de esperanza. En esto está nuestra misión, la misión de todas nosotras en medio del pueblo.
Extracto de la carta de Pascua 1997 de Hna. Finbarr Coffey
"En nuestra congregación hay también una forma de resurrección en la que lo Nuevo ya está surgiendo de lo Antiguo. Esta nueva vida hunde sus raíces en nuestra tradición y se afirma en una fe profunda y dinámica y en la confianza en Dios."
Extracto de la carta de Pascua 1996 de Hna. Finbarr Coffey
"Cuando, en medio de tribulaciones, afirmamos la vida, cuando nos alegramos por la vida y nos comprometemos con la vida, aún cuando nos cuesta, confesamos que Jesús Resucitado es el Señor y no la muerte.
Cuando no hay dificultad que sea capaz de debilitar nuestro compromiso con la misión, ni nos impide llevar el mensaje de la Resurrección al mundo actual, damos testimonio de que Jesús es el Señor y no la muerte. Jesús resucitado no da la fuerza para vencer el poder de la muerte: In Cruce Salus" (Dorothy Day, USA)
Exposición del profesor Dr. Walter Kirchschläger, capítulo general 2001
Desafíos para una hermana de la Santa Cruz
Las Hermanas de la Santa Cruz dan testimonio de la Cruz de Jesús...
Son testigos de la pasión y muerte de Jesús, cuando comparten las penas y preocupaciones de las personas que las padecen.
Las hermanas de la Santa Cruz dan testimonio de la resurrección de Jesús.
Dan testimonio del amor activo de Dios, quien está dispuesto a crear vida nueva donde ya no hay esperanza humana – incluso en la muerte. Dan testimonio de su fe y de su experiencia personal de un Dios para quien la muerte no es el final. La realidad de la Pascua define básicamente la realidad cotidiana de las hermanas de la Santa Cruz.
