Hermanas de la Divina Providencia, Ribeauvillé
La visión de Madre Bernarda toma cuerpo
Las tres jóvenes de Argovia dejaron Friburgo en Mayo de 1843 y se dirigieron a Ribeauvillé, donde las Hermanas de la Divina Providencia. Allí comenzaron, en otoño del año 1843, su noviciado. Recibieron los nombres de Hna. María Bernarda Heimgartner, Hna. Feliciana Kramer y Hna. Cornelia . En Ribeauvillé recibió Madre Bernarda los impulsos más importantes para la fundación de una nueva Congregación Religiosa. Conoció allí a una congregación apostólica con los dos componentes: apertura hacia Dios y apertura hacia los hombres. Pudo así hacerse una idea de la tarea que la esperaba en el futuro: construir el Reino mediante la formación de la juventud femenina en escuelas públicas.
La Espiritualidad de las Hermanas de la Divina Providencia marcó profundamente a las tres novicias con una confianza ilimitada en Dios.
Madre Bernarda decía de Ribeauvillé que era su patria espiritual y durante toda su vida mantuvo el contacto con el lugar.
"En esa casa de Dios se percibía inconfundiblemente el Espíritu de Dios" (Madre Bernarda)

